• “Va a recetarle al país la misma pesadilla de hace seis años”, dice el presidente nacional del PRI.
  • Corresponde a las autoridades electorales hacer valer la legalidad de los comicios, agrega.
  •  El PRI se mantendrá en una línea propositiva, programática e informando la verdad a la gente, señala.

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, afirmó que todo indica que Andrés Manuel López Obrador no va a aceptar los resultados de la elección del 1º de julio por lo que, dijo, en el Partido Revolucionario Institucional “tendremos las actas en la mano y corresponde fundamentalmente a las instituciones hacer valer la legalidad de la elección”.

López Obrador ha puesto en duda la honestidad de los consejeros electorales sin ninguna base, sin ofrecer una sola prueba; ha puesto en duda la imparcialidad del Instituto Federal Electoral; y ha dado a entender que si pierde va a ser fraude, señaló.

Su partido, el PRD, agregó el líder nacional del PRI, impugnó dos veces el conteo rápido, no quería que se anuncie ninguna tendencia electoral como en cualquier país democrático donde los ciudadanos se van a dormir conociendo dicha tendencia; está impugnando que no existan mesas auxiliares, pues si el miércoles siguiente a la jornada electoral se tienen que recontar, reabrir algunos paquetes, no quieren esas mesas auxiliares. Todo está apuntando a la opacidad del conflicto, indicó.

Por ello, “antes de la elección López Obrador debería hacer una declaración comprometiéndose a respetar las instituciones electorales de México y sus fallos, sus resultados”, indicó el senador Coldwell al ser entrevistado en el Senado de la República.

El presidente nacional del PRI agregó: “Nos está haciendo la crónica de un conflicto poselectoral anunciado. Todo indica que Andrés Manuel López Obrador no va a aceptar los resultados si le son adversos y va a recetarle al país la misma pesadilla de hace seis años, de otro conflicto poselectoral”, subrayó.

“Es una visión que tiene él absolutamente convenenciera de la democracia: si los resultados le favorecen, las elecciones fueron limpias; si le son adversos, las elecciones fueron fraude. Así no se puede; ningún país puede tener una vida institucional consolidada si sus actores políticos tienen esas visiones”, señaló.

Joaquín Coldwell advirtió que la guerra sucia se va a intensificar porque con el debate del domingo pasado, Peña Nieto consolidó su ventaja y “van a tratar de demeritarlo de cualquier manera, inventando toda clase de infundios, pero estamos preparados y vemos con optimismo el resultado electoral, a pesar de eso”.

Subrayó que la “guerra sucia” la enfrentará el PRI manteniéndose en una línea propositiva, programática e informando a la gente la verdad.

Finalmente, ante la pregunta de si ve otra vez a López Obrador haciendo plantones, el presidente del PRI dijo no saber si repita el acto en el Paseo de la Reforma o lo haga esta vez en las capitales del país, o en otros lados, pero “todo anuncia hacia ahí, a que quiere hacer un conflicto poselectoral”.